Pablo Londoño Larrea
Poeta recién llegado
Aún existo
Hoy que el tiempo me ha obligado a hablarme a mi mismo, por primera vez me he escuchado. Tuve tanto que decirme, tanto que contar sobre mi vida...
He tenido muchas historias por recordarme, y al contrario de lo que esperaba no he sentido aburrimiento.
Hoy que el cielo me separa de mi hogar con un amanecer de distancia y ni la luna ni las estrellas se ven iguales, puedo mirar a mi alrededor y encontrar mi nueva casa. No mi nuevo hogar.
Justo en estos momentos es cuando empiezo a conocer el significado de lo que pensé que entendía, el sabor de lo que juré que había probado y el dolor de lo que pensé que había sufrido.
En completo contraste de lo que pude imaginar hace algún tiempo, no he sentido soledad alguna. Me he convertido en mi mejor compañero, en el mejor de mis amigos. Solo conmigo y a donde yo mismo me lleve.
He perdido completamente la noción del tiempo, y aún mejor, he perdido por completo la orientación.
Hoy que la vida me ha llevado por este camino solo sé que soy un extraño al que le simpatiza mi persona.
Hoy solo sé que no soy yo, pero aún existo.