G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal

Aún no sé cómo cambiar ese destino,
ni a un corazón que por ti siempre vela.
Aún no sé si deshacerte el camino,
o correr hacia un mañana que espera.
Hay amores que permanecen dormidos
y los hay que dondequiera despiertan.
Este asoma como un gran desafío
y con preguntas que buscan respuestas.
No quiero vivir una vida sin verte,
ni quiero un tiempo colmado de penas.
Por no querer, no quisiera quererte,
ni hallar en ti nada que a mí me quiera.
¡Ay, cómo me duelen las noches sin ti!
¡Cómo me duele la sangre en las venas!
Hay amores que no se quieren dormir
y no hay nanas que al sueño los vuelva.
Aún no sé cómo cambiar ese destino,
ni a un corazón que por ti siempre vela.
Aún no sé cómo evitarte un suspiro,
ni dibujar un cielo sin tu estrella
G.S.A.