Alejo Magno
Poeta recién llegado
(En memoria de Priscila Larsen)
Como en un túnel transparente
tus manos caen
por mis ojos
hasta mi costado abierto.
En el aliento de mi pecho
aún respiras.
En el recuerdo encorsetado
de mi noche.
Un cántico de luces
acuna el vientre virgen
de lunas llenas.
Lo que no fue
dejó de ser contigo.
Duele...
Duermen tu sueño
para siempre
tu dulce de naranjas con menta
y los cristales de Murano
que compramos en Venecia.
Los jarrones de orquídeas.
La soledad más oscura de tus libros.
Los hijos
que nunca tuvimos.
¡Y todavía falta tanto
para volver a llorar
entre tus pechos!
Última edición: