Reniel Floyer
Poeta asiduo al portal
Hubiera querido ser yo quien te obsequie una rosa,
pero sería llover sobre mojado,
¿no te di acaso yo la más noble de las rosas?
una y otra vez te entregue mis versos
como rosas de un jardín eterno y poético.
Pero ni mis versos son más nobles que el corazón
de un hombre enamorado ofrendado,
y mira amada mía, yo te di el corazón entero
aunque luego solo se oyó un cruel ´no lo quiero´.
No es que haya perdido la esperanza, no…
No la perdí, yo la dejo ir,
¿para qué aferrarme a un imposible sueño?
Ya te hará extrañar el tiempo mis ´te quiero´
y entonces gritaras mi nombre con tu silencio,
mas yo estaré viejo, lejos y quizás hasta muerto.
Y lamentaras: ´por qué no le dije lo que siento´
y allí entonces, en el silencio, oirás mi voz diciéndote:
´aún te quiero, pero ya es tarde, ya no es el tiempo´
No permitas que triunfe aquel adagio que reza:
´recién amamos lo que tenemos cuando lo perdemos´
No permitas que tu indiferencia apague éste fuego,
fuego que tú misma iniciaste, no permitas que expire,
pues aún te quiero,
es verdad,
mas puede que se haga tarde…
que ya no quede tiempo.
Reniel Floyer - Paraguay
pero sería llover sobre mojado,
¿no te di acaso yo la más noble de las rosas?
una y otra vez te entregue mis versos
como rosas de un jardín eterno y poético.
Pero ni mis versos son más nobles que el corazón
de un hombre enamorado ofrendado,
y mira amada mía, yo te di el corazón entero
aunque luego solo se oyó un cruel ´no lo quiero´.
No es que haya perdido la esperanza, no…
No la perdí, yo la dejo ir,
¿para qué aferrarme a un imposible sueño?
Ya te hará extrañar el tiempo mis ´te quiero´
y entonces gritaras mi nombre con tu silencio,
mas yo estaré viejo, lejos y quizás hasta muerto.
Y lamentaras: ´por qué no le dije lo que siento´
y allí entonces, en el silencio, oirás mi voz diciéndote:
´aún te quiero, pero ya es tarde, ya no es el tiempo´
No permitas que triunfe aquel adagio que reza:
´recién amamos lo que tenemos cuando lo perdemos´
No permitas que tu indiferencia apague éste fuego,
fuego que tú misma iniciaste, no permitas que expire,
pues aún te quiero,
es verdad,
mas puede que se haga tarde…
que ya no quede tiempo.
Reniel Floyer - Paraguay