Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tendré que aprender a verte de lejos,
a callar por amor, a ocultar mis sentimientos,
aprenderé a no sonreír, cuando reír te vea,
como ave, siempre volaré cuando tú aparezcas.
Lucharé por controlar mis sentidos,
no importa que vivas en todos mis latidos,
trataré de entender que mi mundo ya es sin ti,
trataré de levantarme, aunque nunca me caí.
Haré oídos sordos a mis lamentos necios,
Disimularé cuando te vea estos nervios,
hasta mi propia mirada, de ti ocultaré muy bien,
y en cada canción de amor, ya no te escucharé.
Voltearé mi mirada, al lado contrario en que estés,
taparé con mis manos mis oídos, ya no te escucharé,
detendré por amor mis pasos, ya no te seguiré,
callaré para siempre mis labios, ya no te buscaré.
A eso y mucho más tú me has obligado,
ya no quiero lastimarte, tampoco hacerme daño
me alejaré, silente de ti, aunque me duela,
desapareceré para ti, aunque quizá me muera.
a callar por amor, a ocultar mis sentimientos,
aprenderé a no sonreír, cuando reír te vea,
como ave, siempre volaré cuando tú aparezcas.
Lucharé por controlar mis sentidos,
no importa que vivas en todos mis latidos,
trataré de entender que mi mundo ya es sin ti,
trataré de levantarme, aunque nunca me caí.
Haré oídos sordos a mis lamentos necios,
Disimularé cuando te vea estos nervios,
hasta mi propia mirada, de ti ocultaré muy bien,
y en cada canción de amor, ya no te escucharé.
Voltearé mi mirada, al lado contrario en que estés,
taparé con mis manos mis oídos, ya no te escucharé,
detendré por amor mis pasos, ya no te seguiré,
callaré para siempre mis labios, ya no te buscaré.
A eso y mucho más tú me has obligado,
ya no quiero lastimarte, tampoco hacerme daño
me alejaré, silente de ti, aunque me duela,
desapareceré para ti, aunque quizá me muera.