DeRojas
Poeta recién llegado
Mi voz
Aunque mi voz se pierda
entre las olas
sé que algún día llegó a ti;
En forma de ruiseñor
o quizás de rosa blanca,
como tu tez de nieve.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
sigo recordando las cartas
que te envié,
sin respuesta;
Era un adiós ficticio.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
seguiré apostando
por esta historia,
lucharé en esta batalla
más de mil días y también horas.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
hasta ti llegarán mis lamentos,
mi sonrisa ilusoria,
mi corazón entre cientos
entre bocanadas de aire presto.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
ya navego por otros mares:
el del Olvido, el de la Pena,
todos ellos mi morada
en noches de luna llena.
La melancolía me ha invitado
a cenar esta noche,
en su palacio de lujo
con su mejor vestido de gala.
Para mí, ella,
es ya mi única dama.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas
sé que algún día llegó a ti;
En forma de ruiseñor
o quizás de rosa blanca,
como tu tez de nieve.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
sigo recordando las cartas
que te envié,
sin respuesta;
Era un adiós ficticio.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
seguiré apostando
por esta historia,
lucharé en esta batalla
más de mil días y también horas.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
hasta ti llegarán mis lamentos,
mi sonrisa ilusoria,
mi corazón entre cientos
entre bocanadas de aire presto.
Aunque mi voz se pierda
entre las olas,
ya navego por otros mares:
el del Olvido, el de la Pena,
todos ellos mi morada
en noches de luna llena.
La melancolía me ha invitado
a cenar esta noche,
en su palacio de lujo
con su mejor vestido de gala.
Para mí, ella,
es ya mi única dama.