O mi gran Aurora
Mi malesa incansable
brumas mis días con tu ausencia,
mi entrañeza te aclama,
mi melancolía te alcanza,
mi vida te proclama.
Pasaran mil vidas,
vivencias nuevas,
pero la herida que me dejas
esa jamas se cierra.
Dame tu bruma, dame tu mano
sin tí todo me lleva al fracazo,
no esta mi musa, no esta mi guíadora,
ahora solo queda esta absurda trayectoria.
Ya no quiero seguir,
todo me recuera a tí
el consuelo queda que algun día
llegare a ti y volver a encontrar
tu brillo sin fin.
Última edición: