Tus labios sabian
a miel aquella noche,
tus manos ambarinas
me hablaban de caricias.
Pensar que fuiste mia
una noche estrellada,
y hoy me queda el recuerdo
de tu piel nacarada,
la luz infinita
de tus ojos benditos,
y el rictus soberbio
de tus labios queridos.
Tu ausencia está distante,
y mi pena esta cerca.
Mi corazón te sigue,
en el recuerdo besa
tu faz hecha de astros
y luces opalinas.
-¡porque te dejé ir
si mi amor empezaba!
-¿fue impericia de mi alma?
-no lo se todavía.
El orgullo me habló:
-dejala que se valla.
mi corazon muy triste
me dijo: -¡la perdiste!
a miel aquella noche,
tus manos ambarinas
me hablaban de caricias.
Pensar que fuiste mia
una noche estrellada,
y hoy me queda el recuerdo
de tu piel nacarada,
la luz infinita
de tus ojos benditos,
y el rictus soberbio
de tus labios queridos.
Tu ausencia está distante,
y mi pena esta cerca.
Mi corazón te sigue,
en el recuerdo besa
tu faz hecha de astros
y luces opalinas.
-¡porque te dejé ir
si mi amor empezaba!
-¿fue impericia de mi alma?
-no lo se todavía.
El orgullo me habló:
-dejala que se valla.
mi corazon muy triste
me dijo: -¡la perdiste!