Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Te quiero,
ahora me duele cada letra de esa frase,
tan simple tan tierna.
Se esfumaron en los labios,
se derritió en el corazón.
Puedes pretender que nada pasó,
fingir que todo fue una pesadilla
y no mataste de pena mi corazón.
Pero es solo pretensión.
No todas las historias son largas,
algunas duran menos que un suspiro
o que un parpadeo.
Te propusiste ser de mis noches el lucero,
el calor de mi cuerpo,
para mi alma el único alimento.
Ahora mis noches son de perpetua oscuridad,
las tinieblas acompañan a las pesadillas
y solo ese estupor me recuerda que sigo con vida.
No me dolería tu ausencia
si te hubiera dejado de amar,
pero sigo con apetito y frío desde que no estas.
ahora me duele cada letra de esa frase,
tan simple tan tierna.
Se esfumaron en los labios,
se derritió en el corazón.
Puedes pretender que nada pasó,
fingir que todo fue una pesadilla
y no mataste de pena mi corazón.
Pero es solo pretensión.
No todas las historias son largas,
algunas duran menos que un suspiro
o que un parpadeo.
Te propusiste ser de mis noches el lucero,
el calor de mi cuerpo,
para mi alma el único alimento.
Ahora mis noches son de perpetua oscuridad,
las tinieblas acompañan a las pesadillas
y solo ese estupor me recuerda que sigo con vida.
No me dolería tu ausencia
si te hubiera dejado de amar,
pero sigo con apetito y frío desde que no estas.
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