En el patio de un colegio,
erguido por muchos años,
iluminabas paisaje
entregando tu candor.
Sinfonía en tu ramaje,
con todos sus movimientos,
acompañada de coros
de niños alrededor.
Aprendimos a quererte
disfrutar tu compañía,
eras guarida de aves
afable, muy protector.
Despertar de cada día
entre acordes sigilosos,
el trinar de pajaritos
en armonioso vigor.
Tu presencia majestuosa
visible desde muy lejos,
entregaba esa belleza
todo, todo resplandor.
Hoy no estás en tu aposento
el espacio está muy frío
avecitas han emigrado
resulta conmovedor.
erguido por muchos años,
iluminabas paisaje
entregando tu candor.
Sinfonía en tu ramaje,
con todos sus movimientos,
acompañada de coros
de niños alrededor.
Aprendimos a quererte
disfrutar tu compañía,
eras guarida de aves
afable, muy protector.
Despertar de cada día
entre acordes sigilosos,
el trinar de pajaritos
en armonioso vigor.
Tu presencia majestuosa
visible desde muy lejos,
entregaba esa belleza
todo, todo resplandor.
Hoy no estás en tu aposento
el espacio está muy frío
avecitas han emigrado
resulta conmovedor.
Última edición: