mar29
Poeta recién llegado
Quédate aquí, entre mis recuerdos
déjame sentirte al menos desde lejos
remembrar las notas de tus voces
sin que el tiempo, sus contornos, les borre.
Y al cerrar los ojos
imaginarme tu rostro
sin el estrabismo aliado al olvido.
!Cómo son los relojes de cruentos!
que todo esto es sólo lo que ansío
como imposible. Fracaso de memorias.
En el anhelo respiro profundo y quiero
volver a percibir esas fragancias ligadas
a tus manos, a tu risa y a tu llanto.
Sólo sé que mi mirada tiene un poco
de la herencia de cómo miraban tus ojos
y en las huellas y coyunturas de mis manos
veo el esfuerzo de tu trabajo, reflejado.
Ay, Quédate aquí!
no te esfumes entre las sombras
la noche pasa y el sol siempre vuelve con sus rayos
envuelve con cálido abrazo mi alma
que mi corazón siempre te aloja
mientras lata.
déjame sentirte al menos desde lejos
remembrar las notas de tus voces
sin que el tiempo, sus contornos, les borre.
Y al cerrar los ojos
imaginarme tu rostro
sin el estrabismo aliado al olvido.
!Cómo son los relojes de cruentos!
que todo esto es sólo lo que ansío
como imposible. Fracaso de memorias.
En el anhelo respiro profundo y quiero
volver a percibir esas fragancias ligadas
a tus manos, a tu risa y a tu llanto.
Sólo sé que mi mirada tiene un poco
de la herencia de cómo miraban tus ojos
y en las huellas y coyunturas de mis manos
veo el esfuerzo de tu trabajo, reflejado.
Ay, Quédate aquí!
no te esfumes entre las sombras
la noche pasa y el sol siempre vuelve con sus rayos
envuelve con cálido abrazo mi alma
que mi corazón siempre te aloja
mientras lata.