Lord Savile
Poeta recién llegado
A tus glorias imperiales rindo estos versos,
un tributo a los inmemorables guerreros
que cayeron por defender el imperio de Austria y la fe cristiana
en tierras lejanas.
¡Gloria eterna al virtuoso Duque Leopoldo V en sus batallas
contra los cruzados!.
¡Österreich en lengua germana!,
tierra alpina llena de cumbres nevadas y
castillos,música clásica y belleza barroca en las
fachadas Biedermeier.
Hogar de Mozart,Hábsburgos y capital del mundo
Viena,siento nostalgia de un imperio
que antaño fue glorioso y expandía su diplomacia
bajo las órdenes de Metternich.
Ni los otomanos,ni los hijos de Arminio,ni
los galos podrán asolar esta tierra sagrada ni
teñirán el esplendor y lustre que la corona
guarda.
¡Austria Est Imperare Orbi Universo!,
¡El destino de Austria es gobernar el mundo!-
exhortó nuestro Duque Federico III de Habsurgo.
¡Gloria a todos los emperadores de Austria!,
Llenen los campos de guerra
con guerreros de todas partes,mesnadas
con armaduras y espadas a luchar
por la causa del imperio:¡la corona
del Archiduque Carlos VI debe expandirse
por todo el orbe!.
¡Gloria a los Hábsburgo!,
La emperatriz Leopoldina expandirá
la gloria en el Nuevo Mundo y
Franz Ferdinand seguirá en el recuerdo.
¡Austria Est Imperare Orbi Universo!,
¡El destino de Austria es gobernar el mundo!.
¡Vengan aristócratas al vals de la eternidad!,
¡Vengan poetas a recitar sus mejores versos!,
¡Vengan artistas a darle color al imperio!.
Esta noche desde el salón imperial asistimos
a la unión entre Austria y el pueblo Magyar,¡Qué todo el mundo sea testigo
que la Gloria del imperio Sacro Germánico vuelve a
erigirse en el imperio Austrohúngaro!.
El águila esculpida en oro resplandece en los copos
de nieve de Carintia,los Castillos de Wiener Neustadt
se iluminan con la luz divina,las calles
de Graz,Innsbruck y Tirol brillan al calor del fuego
celestial.
La música de Mozart se hace eco en Salzburg y
las calles de Wien se engalanan para
ser la ciudad de la cultura,la ópera y convertir
la tristeza finisecular en júbilo. Disfrutemos
de este último vals y bebamos café en salones
vieneses que evoquen aquellos tiempos donde
Austria iluminaba el destino de la civilización.
¡Himnos de gloria suenen a las puertas de la filarmónica
de Viena en boca de un castrato!, ¡Qué suene la marcha
en honor a nuestro glorioso emperador Joseph Radetzky desde
Wien a Milán!.
¡Hagan caso al poeta romántico que
con la mano en el pecho llora el pasado y
en su último suspiró exhorta para su testamento:
¡Austria Est Imperare Orbi Universo!.
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