luisamc
Poeta fiel al portal
AUTOBIOGRAFIA
Mezcla de razas,
Cruce de ríos,
Del Sur y Norte.
Nuevo vino.
Nuevo niño.
Infancia feliz;
también la niñez,
hasta los diez.
Juegos de rondas.
Primeros puestos
en la escuelita fiscal.
La venta del pan
Para la familia alimentar.
Mis dos hermanas
Jenny y Juana.
Mi José,
el pequeño.
Carlos,
Casi mi gemelo.
Compañero de juegos,
Yo,en el equipo contrario,
a propósito, perdía,
para que tu ganaras.
Te buscaba en la venta de pan,
en la chacra,
dejando almuerzo, a los abuelos.
En el recreo,
cuando pateabas, a los compañeros.
En la salida,
para que me defendieras.
¡Estabas tú!
Perdónenme,
Por haber partido lejos,
tuve que hacerlo.
Gracias mamá,
por tu dolor
de verme partir,
niño, solo, desvalido.
Por el coraje,
de no llorar en mí presencia,
de entregarme, a mi abuela,
en la capital.
Fui un Paco Yunque,
en Lima.
El provinciano invasor.
Me falto, mi tierra,
mi noche estrellada,
mi comida a leña,
mi casa sin muebles,
mi mango de verano,
me falto, tu abrigo,
en las noches de llovizna,
en las madrugadas heladas.
De regreso a casa,
Me falto:
la comida en la mesa,
la caricia al dormir,
la felicitación en los triunfos,
quien me seque mis lágrimas.
¡Me faltaron ustedes!
Mi abuela,
queriendo darme el cariño,
obviado a mi padre.
Fue el remanso,
la almohada, donde
adormite mis penas.
fue el soporte,
para no perderme,
Ricardo Palma, me formó,
mi abuela me educó.
Las calles de Surquillo, recorrí,
en la adolescencia y Juventud.
Conocí la ilusión;
en el parque Morococha,
en la calle San pedro,
allí estaba Janet.
Dante fue mi barrio,
Junín mis vecinos.
Entre broncas y pleitos,
entre feria de navidad,
entre amores fugaces,
entre recuerdos de colegio,
de primera comunión y confirmación,
en la parroquia San Vicente de Paúl.
Entre la enseñanza de catecismo,
entre el grupo de Biblioteca
en Jesús Obrero.
Entre Jayanca y Lima,
en esos dos tiempos - espacios opuestos.
¡Trascurrió mi juventud!
Quise, las letras abrazar,
así me recomendó,
Rositas mi profesor,
un homosexual.
San Marcos no me quiso,
OH, no pude ingresar,
mi amigo Walter, lo hizo,
el en Lima esta.
En Lima nunca me quise quedar.
A los catorce,
en el APRA empecé,
por el FUES pase,
a sendero también amasé,
Víctor Raúl me conquistó,
cuando a Percy Murillo leí,
un libro que Asunción me presto.
¡Que, grande que es el APRA!
Sus escuelas me formaron,
Para luchar por el Perú.
Veintiséis años de lealtad,
Me respaldan,
En la defensa de Haya.
Mi hogar forme,
Con una Jayancana,
Una hermosa dama.
Tres princesas tengo,
Y un varón de regalo.
Es mi hogar Jayancano,
es mi sueño,
por siempre anhelado.
¡Que feliz, que soy!
Por que te tengo,
Mary a mi lado,
Cuando en Lima, solitario,
Tu imagen, tu recuerdo,
el ser tu dueño,
era mi sueño caro,
hoy realizado.
Ya puedo irme tranquilo,
por que a Dios conocí,
a Jesús seguirlo,
con el me comprometí.
Seguiré escribiendo,
hasta mi último aliento,
no para ser poeta,
si no para que alguien,
sepa que estuve aqui.
Mezcla de razas,
Cruce de ríos,
Del Sur y Norte.
Nuevo vino.
Nuevo niño.
Infancia feliz;
también la niñez,
hasta los diez.
Juegos de rondas.
Primeros puestos
en la escuelita fiscal.
La venta del pan
Para la familia alimentar.
Mis dos hermanas
Jenny y Juana.
Mi José,
el pequeño.
Carlos,
Casi mi gemelo.
Compañero de juegos,
Yo,en el equipo contrario,
a propósito, perdía,
para que tu ganaras.
Te buscaba en la venta de pan,
en la chacra,
dejando almuerzo, a los abuelos.
En el recreo,
cuando pateabas, a los compañeros.
En la salida,
para que me defendieras.
¡Estabas tú!
Perdónenme,
Por haber partido lejos,
tuve que hacerlo.
Gracias mamá,
por tu dolor
de verme partir,
niño, solo, desvalido.
Por el coraje,
de no llorar en mí presencia,
de entregarme, a mi abuela,
en la capital.
Fui un Paco Yunque,
en Lima.
El provinciano invasor.
Me falto, mi tierra,
mi noche estrellada,
mi comida a leña,
mi casa sin muebles,
mi mango de verano,
me falto, tu abrigo,
en las noches de llovizna,
en las madrugadas heladas.
De regreso a casa,
Me falto:
la comida en la mesa,
la caricia al dormir,
la felicitación en los triunfos,
quien me seque mis lágrimas.
¡Me faltaron ustedes!
Mi abuela,
queriendo darme el cariño,
obviado a mi padre.
Fue el remanso,
la almohada, donde
adormite mis penas.
fue el soporte,
para no perderme,
Ricardo Palma, me formó,
mi abuela me educó.
Las calles de Surquillo, recorrí,
en la adolescencia y Juventud.
Conocí la ilusión;
en el parque Morococha,
en la calle San pedro,
allí estaba Janet.
Dante fue mi barrio,
Junín mis vecinos.
Entre broncas y pleitos,
entre feria de navidad,
entre amores fugaces,
entre recuerdos de colegio,
de primera comunión y confirmación,
en la parroquia San Vicente de Paúl.
Entre la enseñanza de catecismo,
entre el grupo de Biblioteca
en Jesús Obrero.
Entre Jayanca y Lima,
en esos dos tiempos - espacios opuestos.
¡Trascurrió mi juventud!
Quise, las letras abrazar,
así me recomendó,
Rositas mi profesor,
un homosexual.
San Marcos no me quiso,
OH, no pude ingresar,
mi amigo Walter, lo hizo,
el en Lima esta.
En Lima nunca me quise quedar.
A los catorce,
en el APRA empecé,
por el FUES pase,
a sendero también amasé,
Víctor Raúl me conquistó,
cuando a Percy Murillo leí,
un libro que Asunción me presto.
¡Que, grande que es el APRA!
Sus escuelas me formaron,
Para luchar por el Perú.
Veintiséis años de lealtad,
Me respaldan,
En la defensa de Haya.
Mi hogar forme,
Con una Jayancana,
Una hermosa dama.
Tres princesas tengo,
Y un varón de regalo.
Es mi hogar Jayancano,
es mi sueño,
por siempre anhelado.
¡Que feliz, que soy!
Por que te tengo,
Mary a mi lado,
Cuando en Lima, solitario,
Tu imagen, tu recuerdo,
el ser tu dueño,
era mi sueño caro,
hoy realizado.
Ya puedo irme tranquilo,
por que a Dios conocí,
a Jesús seguirlo,
con el me comprometí.
Seguiré escribiendo,
hasta mi último aliento,
no para ser poeta,
si no para que alguien,
sepa que estuve aqui.
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