Después no te quejes
de que las putas del bar te saben a consigna
de que tus días sean un maratón de espinas
de que la sangre se te fermenta en las uñas
sin rozar nada más íntimo que tu sombra.
No te quejes si el espejo te niega el asilo político
si te divierte ser tu propia guadaña
si la soledad no deja de ser el presente
que conjugas en primera persona.
Quéjate con papi
y dile que vas tras el pecado de Borges
quéjate ante dios
y agrega estúpido a tu currículo
quéjate con Schopenhauer
y grítale que no quieres ser un héroe
que necesitas bridas, semáforos, amnesia,
telenovelas, rimas, mucha ignorancia y felicidad
también felicidad.
Después no te quejes
cuando demasiado tarde de veras lo sea
y no tengas la oportunidad
de decirle a esta mujer:
te invito a mis labios
y el resto, que sea cuestión de suerte.
de que las putas del bar te saben a consigna
de que tus días sean un maratón de espinas
de que la sangre se te fermenta en las uñas
sin rozar nada más íntimo que tu sombra.
No te quejes si el espejo te niega el asilo político
si te divierte ser tu propia guadaña
si la soledad no deja de ser el presente
que conjugas en primera persona.
Quéjate con papi
y dile que vas tras el pecado de Borges
quéjate ante dios
y agrega estúpido a tu currículo
quéjate con Schopenhauer
y grítale que no quieres ser un héroe
que necesitas bridas, semáforos, amnesia,
telenovelas, rimas, mucha ignorancia y felicidad
también felicidad.
Después no te quejes
cuando demasiado tarde de veras lo sea
y no tengas la oportunidad
de decirle a esta mujer:
te invito a mis labios
y el resto, que sea cuestión de suerte.