Quinto Brena
Poeta adicto al portal
No me diste la contraseña,
el salvoconducto,
el contraveneno,
entre tanto fragmento,
entre caricia y consenso,
los besos que ya no creo,
la conciencia en desplome.
Y cuando tu dices "basta" no entiendo
si quieres que simplemente seamos
de espejo a espejo,
de gris a indiferencia,
de grito a desgarradura
o solamente refrigerar el alma;
para que tú y nosotros
-el uno conformado-
nos descifremos por dentro de huesos y entrañas
y nos veamos por lo que somos:
náufragos impermeables,
vampirillos diurnos,
gatos encerrados,
islas jugando a la autodestrucción.
el salvoconducto,
el contraveneno,
entre tanto fragmento,
entre caricia y consenso,
los besos que ya no creo,
la conciencia en desplome.
Y cuando tu dices "basta" no entiendo
si quieres que simplemente seamos
de espejo a espejo,
de gris a indiferencia,
de grito a desgarradura
o solamente refrigerar el alma;
para que tú y nosotros
-el uno conformado-
nos descifremos por dentro de huesos y entrañas
y nos veamos por lo que somos:
náufragos impermeables,
vampirillos diurnos,
gatos encerrados,
islas jugando a la autodestrucción.
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