Eratalia
Con rimas y a lo loco
Tras profundas reflexiones
he pergeñado un retrato,
con la sola pretensión
de haceros pasar el rato.
Como simple introducción,
empezaré por lo físico:
ando bien de olfato y gusto
y tengo oído de tísico.
Toco, lo que se me alcanza
y no poseo mala vista;
tengo un poco de poeta
y otro poquito de artista.
No soy alta ni soy baja,
ni muy gorda ni muy flaca
y más que hacer ejercicio,
me gusta echarme en la hamaca.
No soy ni guapa ni fea,
sino una mujer normal,
de mi tipo no me quejo,
pues no lo tengo tan mal…
Tengo de la avispa el talle
y también el aguijón
-si lo clavé alguna vez,
no fue con mala intención-.
Soy irónica y guasona,
tal vez un pelín mordaz,
pero eso sí, os lo aseguro,
no soy ni cruel ni falaz.
No uso palabras groseras,
ni mi léxico es morboso:
no hay en mi vocabulario
nada soez, ni escabroso.
Y siempre voy preparada,
con mi aguda pluma en ristre:
a todo le saco punta,
a todo le encuentro el chiste.
Me gusta el humor sutil,
ingenioso, inteligente;
Lo detesto, si es vulgar,
sórdido o impertinente.
Y aquí acabo la semblanza,
porque lo último que quiero
es resultar más pesada
que una estatua de Botero.
he pergeñado un retrato,
con la sola pretensión
de haceros pasar el rato.
Como simple introducción,
empezaré por lo físico:
ando bien de olfato y gusto
y tengo oído de tísico.
Toco, lo que se me alcanza
y no poseo mala vista;
tengo un poco de poeta
y otro poquito de artista.
No soy alta ni soy baja,
ni muy gorda ni muy flaca
y más que hacer ejercicio,
me gusta echarme en la hamaca.
No soy ni guapa ni fea,
sino una mujer normal,
de mi tipo no me quejo,
pues no lo tengo tan mal…
Tengo de la avispa el talle
y también el aguijón
-si lo clavé alguna vez,
no fue con mala intención-.
Soy irónica y guasona,
tal vez un pelín mordaz,
pero eso sí, os lo aseguro,
no soy ni cruel ni falaz.
No uso palabras groseras,
ni mi léxico es morboso:
no hay en mi vocabulario
nada soez, ni escabroso.
Y siempre voy preparada,
con mi aguda pluma en ristre:
a todo le saco punta,
a todo le encuentro el chiste.
Me gusta el humor sutil,
ingenioso, inteligente;
Lo detesto, si es vulgar,
sórdido o impertinente.
Y aquí acabo la semblanza,
porque lo último que quiero
es resultar más pesada
que una estatua de Botero.
Última edición: