Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Un día un ave extraña a mi
nido llegó, sufriendo los
estragos de un amor
desventurado
como pude
sus heridas logré
sanar, dicha inmensa
disfrutamos sin cotejo
las noches en
días radiantes
transformamos,
y estos, en plenitud
los pentagramas
del amor insuficientes
resultaron, el Vatsyayana
también
veladas románticas,
caminatas por la arena,
proyectos de ensueño,
lágrimas enjugadas...
¿Dónde estás,
dónde estás
amada mía?, no lo sé...
ya no importa
las estaciones
recorrieron su ciclo,
y hasta hoy pretendes
regresar
mi morada
incompleta aún
está, pero por favor,
¡por favor no vuelvas!
-----
mundopoesía.com
México, dic. 4, 2020
Derechos reservados.
nido llegó, sufriendo los
estragos de un amor
desventurado
como pude
sus heridas logré
sanar, dicha inmensa
disfrutamos sin cotejo
las noches en
días radiantes
transformamos,
y estos, en plenitud
los pentagramas
del amor insuficientes
resultaron, el Vatsyayana
también
veladas románticas,
caminatas por la arena,
proyectos de ensueño,
lágrimas enjugadas...
¿Dónde estás,
dónde estás
amada mía?, no lo sé...
ya no importa
las estaciones
recorrieron su ciclo,
y hasta hoy pretendes
regresar
mi morada
incompleta aún
está, pero por favor,
¡por favor no vuelvas!
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