Paulamira
Poeta recién llegado
Tus palabras son poemas de retórica elegancia
Sentimientos cosechados de una siembra perpetrada
Tus deseos aparentan la inocencia violentada
Es certera su malicia y tu belleza redundancia
Fugitiva de sus egos y pragmática en sus ansias
La culpable de su hastío y su ávida arrogancia
Caprichosa jugadora que suplica su revancha
Tan patética postura como halo de ignorancia
Es superflua tu culpa de burlona reverencia
Vacía de coherencia y desbordante de venganza
La sutil herejía de quien busca resarcirse
De la tortura socarrona con caricias enmendadas
Humillante es el perdón como lo es el abuso
De quien te negó amor y tanto odio propuso
Quien te quita la razón de saberte abandonada
Ni el dolor del corazón por pescarte avergonzada
Sentimientos cosechados de una siembra perpetrada
Tus deseos aparentan la inocencia violentada
Es certera su malicia y tu belleza redundancia
Fugitiva de sus egos y pragmática en sus ansias
La culpable de su hastío y su ávida arrogancia
Caprichosa jugadora que suplica su revancha
Tan patética postura como halo de ignorancia
Es superflua tu culpa de burlona reverencia
Vacía de coherencia y desbordante de venganza
La sutil herejía de quien busca resarcirse
De la tortura socarrona con caricias enmendadas
Humillante es el perdón como lo es el abuso
De quien te negó amor y tanto odio propuso
Quien te quita la razón de saberte abandonada
Ni el dolor del corazón por pescarte avergonzada