tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Otra vez frente a la electricidad oscura pensando en todo lo que podría modificar la estructura de la nada, aquí dentro de esta noche líquida escuchando la voz del fuego atravesándome. Disfrutando de los momentos ingratos que supe administrar en soledad. Con el revulsivo andar de los articulistas de la senda incorrespondida. Marchando a paso certero desde aquí hasta el fondo de la nada, desayunando surrealismo siniestro con mis ojos muertos. Me encontré de repente con la moderna llave de la angustia vespertina y sus caras turbias riéndose del nuevo piso del entusiasmo dormido. Sobre todo sé que sigo prisionero de la efervescencia de algún sentimiento asintomático. Denostando al mundo plano de las mentes paginadas por la muerte.
Tal vez la concatenación de los sentidos superfluos recrudecen ciertas circunstancias adversas para subsistir aquí en el bestiario de la noche. No obstante dentro de mi cabeza conviven los metamensajes que generarán una especie de locura inconstante. Es hora de morir otra vez.
Tal vez la concatenación de los sentidos superfluos recrudecen ciertas circunstancias adversas para subsistir aquí en el bestiario de la noche. No obstante dentro de mi cabeza conviven los metamensajes que generarán una especie de locura inconstante. Es hora de morir otra vez.