yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todos los días o casi todos los días
pasan aviones retrasados con ganas de aguaceros
y el corazón se engancha de un volcán
y enciende un motor de deseos espigados
y falaces;
es fácil en ese momento botar los contrapesos
y ausentarse de los rumores cotidianos
y andar en mi propia obscuridad
rebotando como un demonio exorcizado,
es fácil pero no quiero.
pasan aviones retrasados con ganas de aguaceros
y el corazón se engancha de un volcán
y enciende un motor de deseos espigados
y falaces;
es fácil en ese momento botar los contrapesos
y ausentarse de los rumores cotidianos
y andar en mi propia obscuridad
rebotando como un demonio exorcizado,
es fácil pero no quiero.