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Tu corazón es una axona
en aras de latido, canal
que me navega como góndola.
Tu cuerpo es pez que canta proteínas.
En los fondos extracelulares de mis ojos
escarbas, preguntas, te detienes.
Sobre filo de navaja voy, admitido,
tal como me enseña tu ser que orbita:
apetente, solícito, fascinado
por las huellas que dejaran tus sustancias.
Brasa de hornilla, el sodio de carga positiva,
tus iones de potasio, la sal sabrosa de tu vida.
Apertrechado en tus membranas potenciales,
toco las puertas, sin saber que llegaste,
te invoco con nombres latinos... ¡Kalium, natrium! ... te gritan
iones de esta orilla, relámpagos
que son espejos de tu tersura. Nuestra pasión se vuelve electrostática,
danza que empuja el sodio
hasta deliquios, dentro y fuera,
sobre colchas de piel en primavera.
¡Como es la sal de hembra
que por amor está formada! ¡Y una axona resume nuestro temblor de gozo,
tentación de huesos, paroxismo en llamas!
¡Cuán pequeña eres que en mis pupilas
te detienes y en el centro de tus mitocondrias
quepo y me bastas, me transportas, me redimes!
Tu corazón es una axona en aras de latido, canal que me navega como góndola.
Tu cuerpo es pez que canta proteínas. En los fondos extracelulares de mis ojos escarbas, preguntas, te detienes.
Sobre filo de navaja voy, admitido, tal como me enseña tu ser que orbita: apetente, solícito, fascinado por las huellas que dejaran tus sustancias.
Brasa de hornilla, el sodio de carga positiva, tus iones de potasio, la sal sabrosa de tu vida. Apertrechado en tus membranas potenciales, toco las puertas, sin saber que llegaste, te invoco con nombres latinos... ¡Kalium, natrium! ... te gritan iones de esta orilla, relámpagos que son espejos de tu tersura. Nuestra pasión se vuelve electrostática, danza que empuja el sodio hasta deliquios, dentro y fuera, sobre colchas de piel en primavera.
¡Como es la sal de hembra que por amor está formada! ¡Y una axona resume nuestro temblor de gozo, tentación de huesos, paroxismo en llamas!
¡Cuán pequeña eres que en mis pupilas te detienes y en el centro de tus mitocondrias quepo y me bastas, me transportas, me redimes!