Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ay amor!
al abrigo del aire de tus recuerdos,
a la par que la luna sale en el desierto,
imágenes tuyas veo brotar del cielo
cuando la noche se encierra en su silencio.
¡Ay amor !
me rodean las auras de tu belleza
haciendo sombra a mi corazón,
derritiéndose en su grandeza,
en la humilde cosecha de mi razón.
¡Ay amor!
cuando aparecen en mis sueños los halos
del olvido, que rodean tu misterio,
una ensombrecida luna de color extraño,
surge como luz dormida alumbrando tu cuerpo.
¡Ay amor!
¿cómo podría llegar a darte un beso?
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