armak de odelot
Poeta asiduo al portal
¡ Ay, de aquellos tristes días
de lluvia tras la ventana
bajo el calor hogareño
del brasero y la mañana.
de lluvia tras la ventana
bajo el calor hogareño
del brasero y la mañana.
Cuando a través del visillo
del recuerdo y la esperanza
oyendo correr las gotas
por los cristales, soñaba...
del recuerdo y la esperanza
oyendo correr las gotas
por los cristales, soñaba...
en aquellos otros días
que meláncolicos pasan.
Lentamente, entre paseos,
bajo un sol de nostalgia.
que meláncolicos pasan.
Lentamente, entre paseos,
bajo un sol de nostalgia.
Por parques de sombra y sueño
y alamedas de hojarasca
donde vierte mil suspiros
de llanto y misterio el alma.
y alamedas de hojarasca
donde vierte mil suspiros
de llanto y misterio el alma.
Aún me veo, hoy en día,
como si el tiempo no andara,
de vez en cuando en silencio,
recorrer como un fantasma
como si el tiempo no andara,
de vez en cuando en silencio,
recorrer como un fantasma
las sendas que antaño hería
con el son de mi pisada.
¡ Ay, si el viento me quisiera
llevar a un mundo de magia
con el son de mi pisada.
¡ Ay, si el viento me quisiera
llevar a un mundo de magia
y en lugar de otoño hubiera
una primavera larga,
que no quiero ver mas hojas
desprenderse de las ramas
una primavera larga,
que no quiero ver mas hojas
desprenderse de las ramas
para ver como en la tierra
las deja olvido enterradas,
que siento como sentía
un no se qué que me embarga...
las deja olvido enterradas,
que siento como sentía
un no se qué que me embarga...
cuando pienso en estos días
que la pasión aletarga,
entre sombras de caricias
y platónicas miradas.
que la pasión aletarga,
entre sombras de caricias
y platónicas miradas.
Y el amor se jura eterno.
Y la espera siempre es larga.
Y un beso, por Dios un beso,
lo era todo y no era nada.
Y la espera siempre es larga.
Y un beso, por Dios un beso,
lo era todo y no era nada.
¡ Ay, si mi nombre en el viento
su corazón me grabara,
en el mismo sitio qué
sus promesas escuchara.
su corazón me grabara,
en el mismo sitio qué
sus promesas escuchara.
Que aunque pasen veinte siglos
y otros veinte más pasaran
hasta el último momento
de mi vida yo la amara.
y otros veinte más pasaran
hasta el último momento
de mi vida yo la amara.
Aún recuerdo sus perfumes,
sus caricias, sus fragancias.
Aún me viene a la memoria
el brillo de su mirada.
sus caricias, sus fragancias.
Aún me viene a la memoria
el brillo de su mirada.
Cuando el tren de mi desdicha
quiso, de mí, alejarla.
¡ Ay, Díos mío, como pude
dejar que se la llevara!
quiso, de mí, alejarla.
¡ Ay, Díos mío, como pude
dejar que se la llevara!
Cada vez que la recuerdo,
se me rompe en llanto el alma.
Mientras, nostálgicamente,
me oculto tras la mirada.
se me rompe en llanto el alma.
Mientras, nostálgicamente,
me oculto tras la mirada.
Última edición: