Carrió
José Carrió Seser
¡Ay de ti!, de mi Ribera,
quién te ha visto y quién te ve,
otrora fuiste “la Perla”
y hoy... ¿playas de San Javier?.
Donde está tu galanura,
donde quedó tu altivez,
por ti sí han pasado los años,
- con desidia y dejadez -
¡Ay de ti!, de mi Ribera,
quién te ha visto y quién te ve.
No señalaré culpables;
culpables lo somos todos,
por acciones desdeñables
o por ciegos, mudos, sordos....
Que siempre mirando a otro lado,
hemos pasado por tontos,
y la hemos ido matando
día a día, poco a poco.
Y si aún guarda su aroma
la brisa del Mar Menor,
tiene salobre sabor a llanto,
a lágrimas de pescador.
¡Ay de ti!, de mi Ribera,
¡cuanto de ti se ha perdido!
Eras... un trocito de cielo
y aunque aquí no haya nacido
¡Cuánto me duele este pueblo.!
quién te ha visto y quién te ve,
otrora fuiste “la Perla”
y hoy... ¿playas de San Javier?.
Donde está tu galanura,
donde quedó tu altivez,
por ti sí han pasado los años,
- con desidia y dejadez -
¡Ay de ti!, de mi Ribera,
quién te ha visto y quién te ve.
No señalaré culpables;
culpables lo somos todos,
por acciones desdeñables
o por ciegos, mudos, sordos....
Que siempre mirando a otro lado,
hemos pasado por tontos,
y la hemos ido matando
día a día, poco a poco.
Y si aún guarda su aroma
la brisa del Mar Menor,
tiene salobre sabor a llanto,
a lágrimas de pescador.
¡Ay de ti!, de mi Ribera,
¡cuanto de ti se ha perdido!
Eras... un trocito de cielo
y aunque aquí no haya nacido
¡Cuánto me duele este pueblo.!