Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El viento que azota mi conciencia
en un abismo innombrable,
es el rostro perdido del vivir.
Vino la lluvia y con ella los sueños,
pero el tiempo se rompió y
giraron al revés los relojes,
ardió la soledad como hoguera
que se consume lento
narrando mí abandono.
La máscara se agrieta
tras el velo funerario
ondeando al viento.
La vida pasa bañada en sudor
en los brazos de la tierra,
cubierta de fantasías y mentiras.
!Ay el ayer!,
apenas puedo recordar adonde iba,
solo el olor del azar,
historia relatada en la oscuridad.
http://luis-elperiodico.blogspot.com/
en un abismo innombrable,
es el rostro perdido del vivir.
Vino la lluvia y con ella los sueños,
pero el tiempo se rompió y
giraron al revés los relojes,
ardió la soledad como hoguera
que se consume lento
narrando mí abandono.
La máscara se agrieta
tras el velo funerario
ondeando al viento.
La vida pasa bañada en sudor
en los brazos de la tierra,
cubierta de fantasías y mentiras.
!Ay el ayer!,
apenas puedo recordar adonde iba,
solo el olor del azar,
historia relatada en la oscuridad.
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