Alberto Niño Martínez
Poeta adicto al portal
¡Ay!, mi amor si estuvieras.
Ay!, amor, si supieras como zurzo en la vela, un “te quiero”…
tomaría tu mano de seda y saldríamos en caza del mar,
correríamos ligeros de ropa, tras un trozo de luna en su andar,
cual marino cien años en tierra, presto al viento de ti aventurero.
¡Ay!, amor, si quisieras, te llevaría rosas blancas toda una eternidad,
con su fragancia grabaría tu nombre, en el manto infinito de estrellas,
candente hierro forjado, el mas fuerte y mejor, en bruselas,
como hace el pastor con sus ovejas y el gran estanciero en deidad.
¡Ay!, amor, mi amor; perdona si lloro, al contar los días gaviero,
pues no sé que tierras me esperan, ni el tiempo que ha de pasar,
sólo sé que en ese trozo de luna, mojaré mis deseos de amar,
anclaré en firme roca mi anhelo, para olvidar al errante viajero.
¡Ay!, amor, amor mío; si estuvieras, te diría ¡cuánto te quiero!.
Última edición: