ToninadaS
Poeta recién llegado
¡Ay palabra! Cuan paciente
aguardas, resguardada,
por mis dedos o mis dientes,
ser arrancada.
Ni espacio ni lugar honras
a la hora de surgir,
ni unidad de tiempo esperas
en tu porvenir.
No hay tristeza ni dolor,
soledad ni alevosía
que condenses unicolor
con la letra mia.
¡Ay palabra! Que precipitas,
con escueta simbología
de aún veintisiete letras,
cualquier teoría.
Ni detalle de belleza
ni sosiego de pasión,
resisten a tu entereza
y sutil locución.
No hay emoción ni poesía,
prosa, teatro o canción,
religión ni herejía,
sin tu expresión.
¡Ay palabra! Cuan vehemente
aguardas, resguardada,
por mi pluma, con mi mente,
ser engendrada.
Tú ni sufres ni padeces,
ni desconsuelos sientes
pero todas las entiendes
cual sapiente.
¡Ay palabra! Cuan fiel amigo
aguardas, resguardada,
por mi premio o mi castigo,
ser compensada.
aguardas, resguardada,
por mis dedos o mis dientes,
ser arrancada.
Ni espacio ni lugar honras
a la hora de surgir,
ni unidad de tiempo esperas
en tu porvenir.
No hay tristeza ni dolor,
soledad ni alevosía
que condenses unicolor
con la letra mia.
¡Ay palabra! Que precipitas,
con escueta simbología
de aún veintisiete letras,
cualquier teoría.
Ni detalle de belleza
ni sosiego de pasión,
resisten a tu entereza
y sutil locución.
No hay emoción ni poesía,
prosa, teatro o canción,
religión ni herejía,
sin tu expresión.
¡Ay palabra! Cuan vehemente
aguardas, resguardada,
por mi pluma, con mi mente,
ser engendrada.
Tú ni sufres ni padeces,
ni desconsuelos sientes
pero todas las entiendes
cual sapiente.
¡Ay palabra! Cuan fiel amigo
aguardas, resguardada,
por mi premio o mi castigo,
ser compensada.
Última edición: