Ayer no encontré nada para hacerme daño, es que deseaba no seguir mas. Me siento inútil, desbastada y acabada.
No he podido dormir ni de juego, no sé ni quien soy pero la malvada apnea ha sabido recordármelo estas fatales madrugadas las cuales soporto enfurecida donde mis lágrimas han taponeado mis oídos y han calmado mi sed de angustia con su salado sabor amargo.
Soy nefasta y cobarde solo he aprendido a ser débil y egoísta.
Tengo miedo estoy frustrada, no me puedo concentrarme recordando lo insignificante que me he vuelto; reniego voy a estallar pensando en mis tiempos de colegio donde creía que ser la número uno me llevaría a la luna y a conquistar a la tierra entera.
Camino y veo el éxito de todos menos el mío y si alguna vez lo sentí sólo fue en una vil y larga imaginación entre mi almohada y yo.
Mi amiga Ana ha vuelto y quiero largarla de este esperpento artrítico el cual tengo que mantener con 160 gotas diarias y ahorrando movimientos y esté no es un ambiente confortable para ella.
Quiero salir corriendo hasta que mis piernas se quiebren, quiero gritar hasta que mi garganta sangre, quiero llorar hasta ahogarme, quiero angustiarme hasta que mi ritmo cardiaco se paralice; quiero pensar en la piltrafa que soy hasta que mi cerebro reviente y así ir a conocer lo desconocido.
No he podido dormir ni de juego, no sé ni quien soy pero la malvada apnea ha sabido recordármelo estas fatales madrugadas las cuales soporto enfurecida donde mis lágrimas han taponeado mis oídos y han calmado mi sed de angustia con su salado sabor amargo.
Soy nefasta y cobarde solo he aprendido a ser débil y egoísta.
Tengo miedo estoy frustrada, no me puedo concentrarme recordando lo insignificante que me he vuelto; reniego voy a estallar pensando en mis tiempos de colegio donde creía que ser la número uno me llevaría a la luna y a conquistar a la tierra entera.
Camino y veo el éxito de todos menos el mío y si alguna vez lo sentí sólo fue en una vil y larga imaginación entre mi almohada y yo.
Mi amiga Ana ha vuelto y quiero largarla de este esperpento artrítico el cual tengo que mantener con 160 gotas diarias y ahorrando movimientos y esté no es un ambiente confortable para ella.
Quiero salir corriendo hasta que mis piernas se quiebren, quiero gritar hasta que mi garganta sangre, quiero llorar hasta ahogarme, quiero angustiarme hasta que mi ritmo cardiaco se paralice; quiero pensar en la piltrafa que soy hasta que mi cerebro reviente y así ir a conocer lo desconocido.