DanteFranco
Poeta recién llegado
Rechaza con dureza mis palabras,
ahuyenta de tu pecho mi cabeza,
no dejes que mis labios se deleiten
de tus besos ardientes de pasión.
Detén esos impulsos de cariño
que sueles descargar en mi regazo,
atrévete a fingir siquiera un poco,
y deja que me olvide de tu amor.
Ya no hagas que mi pecho ilusionado
se aferre más y más a tu existencia,
pues todo será en vano en el mañana
que sólo amargo llanto traerá.
Ayúdame a olvidarte amada mía,
permite que desprenda de mi mente,
los lazos de ilusión que nos envuelve,
que pronto acabarán en soledad.
Ayúdame a olvidarte, yo te pido,
latiendo el corazón entre mis manos;
olvido es lo que quiero en este instante,
pues ya siento llegar al cruel adiós.
ahuyenta de tu pecho mi cabeza,
no dejes que mis labios se deleiten
de tus besos ardientes de pasión.
Detén esos impulsos de cariño
que sueles descargar en mi regazo,
atrévete a fingir siquiera un poco,
y deja que me olvide de tu amor.
Ya no hagas que mi pecho ilusionado
se aferre más y más a tu existencia,
pues todo será en vano en el mañana
que sólo amargo llanto traerá.
Ayúdame a olvidarte amada mía,
permite que desprenda de mi mente,
los lazos de ilusión que nos envuelve,
que pronto acabarán en soledad.
Ayúdame a olvidarte, yo te pido,
latiendo el corazón entre mis manos;
olvido es lo que quiero en este instante,
pues ya siento llegar al cruel adiós.