Azotes

Orfelunio

Poeta veterano en el portal
Azotes

En el monte había un hueco, llamado cueva. El hueco era enorme, y más que cueva era horizonte. El mar estaba lleno de sustancia que humedece, llamada agua. La sustancia era tanta, que más que agua era hecatombe. Sobre ella fueron las almas en el arca que es el monte, y más allá el espacio aún reclama a la vida que se esconde. Por un Noé todos nacimos al nuevo día que el sol alumbra. ¡Qué más da que el nuevo día encuentre al simio como al hombre!, si aún nos cuentan naderías, que del mar se nace hombre y es el monte la colina para ver otros azotes.
 
Azotes

En el monte había un hueco, llamado cueva. El hueco era enorme, y más que cueva era horizonte. El mar estaba lleno de sustancia que humedece, llamada agua. La sustancia era tanta, que más que agua era hecatombe. Sobre ella fueron las almas en el arca que es el monte, y más allá el espacio aún reclama a la vida que se esconde. Por un Noé todos nacimos al nuevo día que el sol alumbra. ¡Qué más da que el nuevo día encuentre al simio como al hombre!, si aún nos cuentan naderías, que del mar se nace hombre y es el monte la colina para ver otros azotes.







Me ha gustado este poema prosaico, posee un ritmo interior muy agradable, además del juego de palabras, es un placer poder disfrutar de tu presencia, saludos, que pases bien y chispas estelares a tu pluma---
 
Una prosa poética muy bella y com moraleja...

Un saludo

"Nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres.
Desde la infancia nos enseñan; primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los curas, los padres... Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad de pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creeremos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos".
José Luis San Pedro

Muchas gracias por la visita, jefa. Un beso y un abrazo inmenso.

 

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