César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estacionaria azucena
que vigilas la alborada
no eres única en tu pena
ay, flor de hermosa mirada.
Lágrimas tiene la luna
dibujadas en su espejo
-flor de tez linda y moruna-
lágrimas de un hombre viejo.
Te extrañan los corazones
que aprendieron a quererte
desde letras y canciones,
desde el temor por tu suerte.
Flor que deshojas lo incierto
en aquel lugar del mundo
te esperan mi pecho abierto
y un horizonte profundo.
Pecho abierto que reclama
para ti la la libertad.
Horizonte estrella, flama,
de gentil felicidad.
Azucena poesía
que transitas cruel dolor
no desmayes, vida mía,
pues no estás sola de amor.
Para mi hija.
Enero de 2015/César Guevara
que vigilas la alborada
no eres única en tu pena
ay, flor de hermosa mirada.
Lágrimas tiene la luna
dibujadas en su espejo
-flor de tez linda y moruna-
lágrimas de un hombre viejo.
Te extrañan los corazones
que aprendieron a quererte
desde letras y canciones,
desde el temor por tu suerte.
Flor que deshojas lo incierto
en aquel lugar del mundo
te esperan mi pecho abierto
y un horizonte profundo.
Pecho abierto que reclama
para ti la la libertad.
Horizonte estrella, flama,
de gentil felicidad.
Azucena poesía
que transitas cruel dolor
no desmayes, vida mía,
pues no estás sola de amor.
Para mi hija.
Enero de 2015/César Guevara