yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella tiene ganas,
siempre tiene ganas de correr el mundo
sentada en mis sueños,
en el breve espacio de mi-suyo infinito
y abre sus ojos como un orbe,
como un paréntesis de sueño
para comernos juntos esta lluvia de estrellas
brotando de su vientre como un confeti.
Ella tiene ganas,
siempre tiene ganas de comprarme un boleto
y viajar por horas sobre los ríos de su cuerpo
donde el agua es más fresca y más osada,
donde no llega el rencor ni lo acerbo de nuestras vidas pasadas
y enreda con sus apetitos mis ganas de quedarme
echado en el suave de sus ganas.
Yo tengo ganas ,
tengo muchas ganas de subir sobre sus parapetos
y mirar la vida desde sus deseos, desde el pozo infinito
de su ternura azul, malhumorada a veces,
cara y delicada como un souvenir;
yo tengo ganas de volver sobre sus pasos y hacerla mía
una vez más
antes que sus ganas se arrepientan de quedarse aquí.
Ella tiene ganas.
Sonríe.
Echa sus brazos sobre mi.
Borra las dudas .
Se inunda nuevamente,
Volvemos a empezar.
siempre tiene ganas de correr el mundo
sentada en mis sueños,
en el breve espacio de mi-suyo infinito
y abre sus ojos como un orbe,
como un paréntesis de sueño
para comernos juntos esta lluvia de estrellas
brotando de su vientre como un confeti.
Ella tiene ganas,
siempre tiene ganas de comprarme un boleto
y viajar por horas sobre los ríos de su cuerpo
donde el agua es más fresca y más osada,
donde no llega el rencor ni lo acerbo de nuestras vidas pasadas
y enreda con sus apetitos mis ganas de quedarme
echado en el suave de sus ganas.
Yo tengo ganas ,
tengo muchas ganas de subir sobre sus parapetos
y mirar la vida desde sus deseos, desde el pozo infinito
de su ternura azul, malhumorada a veces,
cara y delicada como un souvenir;
yo tengo ganas de volver sobre sus pasos y hacerla mía
una vez más
antes que sus ganas se arrepientan de quedarse aquí.
Ella tiene ganas.
Sonríe.
Echa sus brazos sobre mi.
Borra las dudas .
Se inunda nuevamente,
Volvemos a empezar.