• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Baila, Corazón

Jose Anibal Ortiz Lozada

Poeta adicto al portal
Baila, corazón, ya que llorar no puedes,
en esta pista vacía de silencios y sombras.
Baila, aunque los recuerdos te arrastren,
como un viento helado, hacia la tristeza.

Las luces parpadean, fantasmas de lo que fue,
y en cada giro, en cada paso,
tu latido es un eco de un tiempo distante,
de un amor que se desvaneció como humo.

Tus lágrimas, ahogadas en el compás,
quieren brotar, pero tú las aprisionas,
en esta danza que es fuga y lamento,
un intento desesperado de olvidar.

Cada melodía es un susurro del pasado,
cada nota, una caricia que ya no está.
Pero tú, corazón valiente, sigues danzando,
en un baile que duele más que el amor perdido.

Baila, corazón, en esta noche interminable,
donde los recuerdos se cuelan por cada grieta.
Baila, aunque el dolor sea insoportable,
aunque cada paso sea un puñal en tu alma.

La música te envuelve, te lleva lejos,
a un lugar donde el amor aún existe,
donde los besos son eternos y los abrazos,
un refugio contra la tormenta.

Pero aquí, en la cruel realidad,
solo queda la sombra de lo que fuiste.
Baila, corazón, en este solitario compás,
baila hasta que el dolor se convierta en olvido.

Tus pies descalzos marcan el ritmo,
de una historia que se niega a morir.
Cada vuelta, cada giro, una lágrima contenida,
una esperanza rota, un suspiro perdido.

Baila, corazón, ya que llorar no puedes,
enfrenta la melancolía con cada movimiento.
Baila, aunque duela, aunque rompa,
baila hasta que el amanecer te redima.

La pista se desdibuja, las luces se apagan,
y tú, corazón herido, sigues en pie.
Baila, en este último acto de rebeldía,
baila hasta que el amor sea solo un recuerdo,
una sombra que se disuelve en el aire.
 
Última edición:
Baila, corazón, ya que llorar no puedes,
en esta pista vacía de silencios y sombras.
Baila, aunque los recuerdos te arrastren,
como un viento helado, hacia la tristeza.

Las luces parpadean, fantasmas de lo que fue,
y en cada giro, en cada paso,
tu latido es un eco de un tiempo distante,
de un amor que se desvaneció como humo.

Tus lágrimas, ahogadas en el compás,
quieren brotar, pero tú las aprisionas,
en esta danza que es fuga y lamento,
un intento desesperado de olvidar.

Cada melodía es un susurro del pasado,
cada nota, una caricia que ya no está.
Pero tú, corazón valiente, sigues danzando,
en un baile que duele más que el amor perdido.

Baila, corazón, en esta noche interminable,
donde los recuerdos se cuelan por cada grieta.
Baila, aunque el dolor sea insoportable,
aunque cada paso sea un puñal en tu alma.

La música te envuelve, te lleva lejos,
a un lugar donde el amor aún existe,
donde los besos son eternos y los abrazos,
un refugio contra la tormenta.

Pero aquí, en la cruel realidad,
solo queda la sombra de lo que fuiste.
Baila, corazón, en este solitario compás,
baila hasta que el dolor se convierta en olvido.

Tus pies descalzos marcan el ritmo,
de una historia que se niega a morir.
Cada vuelta, cada giro, una lágrima contenida,
una esperanza rota, un suspiro perdido.

Baila, corazón, ya que llorar no puedes,
enfrenta la melancolía con cada movimiento.
Baila, aunque duela, aunque rompa,
baila hasta que el amanecer te redima.

La pista se desdibuja, las luces se apagan,
y tú, corazón herido, sigues en pie.
Baila, en este último acto de rebeldía,
baila hasta que el amor sea solo un recuerdo,
una sombra que se disuelve en el aire.
Maravilla, muy hermoso. Un gusto leerte.
 
Baila, corazón, ya que llorar no puedes,
en esta pista vacía de silencios y sombras.
Baila, aunque los recuerdos te arrastren,
como un viento helado, hacia la tristeza.

Las luces parpadean, fantasmas de lo que fue,
y en cada giro, en cada paso,
tu latido es un eco de un tiempo distante,
de un amor que se desvaneció como humo.

Tus lágrimas, ahogadas en el compás,
quieren brotar, pero tú las aprisionas,
en esta danza que es fuga y lamento,
un intento desesperado de olvidar.

Cada melodía es un susurro del pasado,
cada nota, una caricia que ya no está.
Pero tú, corazón valiente, sigues danzando,
en un baile que duele más que el amor perdido.

Baila, corazón, en esta noche interminable,
donde los recuerdos se cuelan por cada grieta.
Baila, aunque el dolor sea insoportable,
aunque cada paso sea un puñal en tu alma.

La música te envuelve, te lleva lejos,
a un lugar donde el amor aún existe,
donde los besos son eternos y los abrazos,
un refugio contra la tormenta.

Pero aquí, en la cruel realidad,
solo queda la sombra de lo que fuiste.
Baila, corazón, en este solitario compás,
baila hasta que el dolor se convierta en olvido.

Tus pies descalzos marcan el ritmo,
de una historia que se niega a morir.
Cada vuelta, cada giro, una lágrima contenida,
una esperanza rota, un suspiro perdido.

Baila, corazón, ya que llorar no puedes,
enfrenta la melancolía con cada movimiento.
Baila, aunque duela, aunque rompa,
baila hasta que el amanecer te redima.

La pista se desdibuja, las luces se apagan,
y tú, corazón herido, sigues en pie.
Baila, en este último acto de rebeldía,
baila hasta que el amor sea solo un recuerdo,
una sombra que se disuelve en el aire.
Pero aún sigue rondando en ese corazón, El dulce amor.

Saludos
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba