vronte
Poeta infiel al portal
El amor de una mujer es intenso,
inquebrantable e incondicional…
Es calor en medio de la nieve, denso y pasional.
Pero tiene fecha de caducidad,
llega el día que se acaba y simplemente se olvida y se va.
El amor de un hombre es intenso,
inquebrantable e incondicional…
Es lluvia en el desierto, denso y pasional.
La mayoría de ellos no lo vive nunca, todo es estacional,
pero si acaso le llega, no lo puede abandonar jamás.
Unas viven en la búsqueda desesperada y compulsiva,
otros viven en la huída con terror ante la vida...
ellos construyen fantasías que compensen la carencia
y otras la fomentan e infatúan con fervor a la demencia.
Es la rueda,
furor breve y verdadero contra autenticidad escaza y permanente,
unas lo trabajan y planifican en la mente…
y otros lo reciben de improviso inmanente.
Hay quienes lo superan sin problemas
están los que desaparecen de este ruedo para siempre.
Una fuerza indetenible contra un objeto inamovible,
una dulzura irrepetible
y un sufrimiento inextinguible.
inquebrantable e incondicional…
Es calor en medio de la nieve, denso y pasional.
Pero tiene fecha de caducidad,
llega el día que se acaba y simplemente se olvida y se va.
El amor de un hombre es intenso,
inquebrantable e incondicional…
Es lluvia en el desierto, denso y pasional.
La mayoría de ellos no lo vive nunca, todo es estacional,
pero si acaso le llega, no lo puede abandonar jamás.
Unas viven en la búsqueda desesperada y compulsiva,
otros viven en la huída con terror ante la vida...
ellos construyen fantasías que compensen la carencia
y otras la fomentan e infatúan con fervor a la demencia.
Es la rueda,
furor breve y verdadero contra autenticidad escaza y permanente,
unas lo trabajan y planifican en la mente…
y otros lo reciben de improviso inmanente.
Hay quienes lo superan sin problemas
están los que desaparecen de este ruedo para siempre.
Una fuerza indetenible contra un objeto inamovible,
una dulzura irrepetible
y un sufrimiento inextinguible.