Mimosa entre los pájaros,
regresarás de tu columpio de espíritus
por una inmensa llanura de la inspiración de las páginas…
de cualquier abstracción en los lazos violetas de la tarde;
hacia esa orilla de circos desbordados y parques ingrávidos…
compañera con los besos con sabor a lapicero,
por nuestro refugio entre las olas.
Culebrillas por las sensaciones entre letras invadidas de floresta…
perennes de los espacios tras cada reflejo,
apasionados por el negro de sus ecos…
Revoltosos te buscarán entre los mundos de sus cosas,
en sus sombreros arrojados a la luna.
Sus ciudades por las cocteleras,
tras las granizadas de perlas,
tras sus copos de fiesta;
tras cada parpadeo selvático en su ventana de las burbujas.
Tras madrugadas de destellos del trapecio,
vendrás a mí de tus latidos en raíces de viento;
con tus cancioncillas de las puertas abiertas.
De algún salón de baile entre los dedos,
de la alegre definición de los luceros.
regresarás de tu columpio de espíritus
por una inmensa llanura de la inspiración de las páginas…
de cualquier abstracción en los lazos violetas de la tarde;
hacia esa orilla de circos desbordados y parques ingrávidos…
compañera con los besos con sabor a lapicero,
por nuestro refugio entre las olas.
Culebrillas por las sensaciones entre letras invadidas de floresta…
perennes de los espacios tras cada reflejo,
apasionados por el negro de sus ecos…
Revoltosos te buscarán entre los mundos de sus cosas,
en sus sombreros arrojados a la luna.
Sus ciudades por las cocteleras,
tras las granizadas de perlas,
tras sus copos de fiesta;
tras cada parpadeo selvático en su ventana de las burbujas.
Tras madrugadas de destellos del trapecio,
vendrás a mí de tus latidos en raíces de viento;
con tus cancioncillas de las puertas abiertas.
De algún salón de baile entre los dedos,
de la alegre definición de los luceros.