PALAS ATENEA
Poeta fiel al portal
Un romántico acordeón
se deshace en llanto,
y en la lejanía el eco
mis oídos va retumbando.
Dos luceros profundos
encienden en mi mirada,
arrebatan sin permiso
los deseos, las ganas.
Sorprendido te sonríes,
cual si fuera loca
que te pide descarada
morbosear las notas.
Que de morbo nada tiene
contonearse al son
que impregna una parranda
con vallenato y ron.
Tranquiliza esos nervios
que no es ningún pecado,
bailarnos tan pegados
en el sentir costeño.
Concédame esta pieza,
usted, forastero digno,
que si no sabe le enseño
a ir cogiendo el ritmo.
Apapácheme sabroso,
y mezclándonos suavecito
en el ondeo de acordes
disfrutaremos rico.
Atreverse a gozar
es forjar un vínculo,
y contrario a su pensar
no es hacer el ridículo.
Y verá como es de grato,
pues valdrá la pena,
bailarse un vallenato
junto a su morena.
::, jejej y los que hacen mover las caderitas también.