Alberto de la Morabia
Poeta recién llegado
Te acuerdas de aquel día,
cuando nos encontramos junto al cine de verano?
Mi famiia había alquilado una casa junto a la vuestra.
Entonces eras rubia, tenías la nariz despellajada
y los pies más pequeños que había visto nunca.
Me llevaste a las lagunas que deja la marea y allí pasamos horas persiguiendo pececillos, camarones y cangrejos enfadados en sus casa de roca.
Te entró hambre y volvimos a casa, con los hombros quemados
y un cubo celeste lleno de agua salada y animales marinos.
Yo nunca estuve allí, pero me acuerdo
cuando nos encontramos junto al cine de verano?
Mi famiia había alquilado una casa junto a la vuestra.
Entonces eras rubia, tenías la nariz despellajada
y los pies más pequeños que había visto nunca.
Me llevaste a las lagunas que deja la marea y allí pasamos horas persiguiendo pececillos, camarones y cangrejos enfadados en sus casa de roca.
Te entró hambre y volvimos a casa, con los hombros quemados
y un cubo celeste lleno de agua salada y animales marinos.
Yo nunca estuve allí, pero me acuerdo