despertando
Poeta adicto al portal
Bajarme del Verbo,
¿cómo he de bajarme
del verbo, amigo mío?
Dímelo tú que sabes
lo que es estar ahí abajo,
balbuceando sin el Verbo.
Me pides algo que no va
con mis sentidos, latidos...
Me aconsejas que prescinda
de tan buen Señor,
que lo deje y que me haga
escurridiza entre sus dedos,
para arrastrarme como gusana
por esos mundos tuyos sin Amor.
No, eso no lo haré yo.
Ese menester te lo dejo a ti.
No cuentes conmigo,
amigo mío, para tal cometido.
¿cómo he de bajarme
del verbo, amigo mío?
Dímelo tú que sabes
lo que es estar ahí abajo,
balbuceando sin el Verbo.
Me pides algo que no va
con mis sentidos, latidos...
Me aconsejas que prescinda
de tan buen Señor,
que lo deje y que me haga
escurridiza entre sus dedos,
para arrastrarme como gusana
por esos mundos tuyos sin Amor.
No, eso no lo haré yo.
Ese menester te lo dejo a ti.
No cuentes conmigo,
amigo mío, para tal cometido.