ANTHUA62
El amor: agua de vida y esperanza...
... "Jamás en mi infancia conocí a alguien más bella que tú ¡eras la niña más linda de toda la escuela! Cuando a la entrada abierto el portón del colegio ¡cada mañana esperaba sólo por verte ... y siempre aparecías de la mano de tu mamá, más preciosa que ayer! ¡La escuela entónces se floreaba desde todo el portón para recibirte! Empezaba la formación de cada grupo, y yo te miraba y te miraba desde mi fila, mientras se elevaba nuestra bandera mexicana ondeando como un ave cantando todos en la escuela el Himno Nacional ... y yo te miraba y te miraba. Ya luego subías en fila a tu salón y se cerraba la puerta dejándome un sentimiento de pérdida profunda que embargaba mi corazón. Hoy sé que desde aquél entónces ya te amaba. Y comenzaron las cartitas con el poema pegadas a tu pupitre cuando por fin coincidimos en tercero 'tus labios chiquitos parecen cual dulces manguitos'... tu risita era la mía, mi turbada pena y el dolor de mi marchita tristeza cuando suponías que algún niño guapo te la había enviado ¡y no el patito feo del rincón! Pasaron los años, llegó la secundaria que bifurcó la senda. A veces, por las tardes, frente a tu acera donde la avenida, iba a esperar escondido tras el gran árbol ¡hasta que por fin, aparecías! Lloraba cuando llegabas de la mano de un nuevo novio y dejaba de buscarte hasta el día siguiente; tenías como yo ya trece años: tú de agosto, yo también. Pasó el tiempo. Ya de veinticinco te miré muy enamorada tomada de la mano del que sería por ocho años tu esposo ... desde el local de reparación de calzado cuando pasaste con él, mi padre me miraba llorar 'por la tierrilla que había entrado a mis ojos'. Llegó tu primer hijo ¡qué radiante lucías con tu bata de maternidad: una flor! '¡Y yo, soñaba que era el orgulloso padre de un hijo que no era mío tomando la mano de una mujer que no era mi mujer mientras en mi sueño y mi realidad, lloraba y lloraba y lloraba, pero que no te dejaba ni un tantito de querer!' A los 33 tu divorció, él te fue infiel ¡le fue infiel a la mujer más maravillosa del planeta: estúpido! Un día volví como cuando niño bajo el mismo árbol frente a la misma casa donde la misma acera ... y apareciste ¡seguías siendo tan bonita a tus treinta y tres: un verdadero mango! Me viste. Huí... En la oficina buscando en el directorio un teléfono, en la letra 'r' encontré tu nombre ¡no puede ser! Dije... Llamé, me contestaste, y turbado como cuando niño con voz temblorosa te dije que yo era el 'patito feo' de los poemas. Nos vimos y en un tris nos enamoramos con la urgencia del tiempo que fue sin nosotros. Y hoy, bajo el árbol frente a la casa de donde tu acera, tomados de la mano y bajo su sombra, nos miramos para ser un beso, mientras un niño juega" ...
Anthua62
México 05-10-21
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México 05-10-21
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