P
Paloma Martin
Invitado
Nuestro amor es un jarrón de porcelana.
Se nos rompe cuando lo dejamos olvidado,
y al pasar lo derribamos sin querer.
Se nos hace añicos a nuestros pies.
Y las manos no alcanzan para rearmar las piezas.
Miles de fragmentos dispersos:
de historias , de abrazos, de palabras
de amor, de las hirientes y de besos.
Nos quedamos alli parados sin saber qué hacer.
¿Quién comienza a unir pieza por pieza,
quien se quita de una vez el enojo, la tristeza
para componerlo otra vez?.
¿Quién vuelve los pasos desde donde se fue
a buscar mil excusas para no volver?.
¿A buscar cómo desconocer el camino de ida
que nos llevó andar, toda una vida?.
Y tu generoso amor,
que me ve volar
como una cometa.
Que me suelta el hilo
y me ver ser iracunda,
huraña, loca y poeta.
Que me ve caminar
tras las huellas
de un lugar
donde no estemos
ni tú ni yo.
Donde no haya un amor tantas veces roto
tantas veces vuelto a armar.
Donde no exista una fórmula
que nos permita volverlo
a reinventar.
Por eso siempre vuelvo a ti,
me trae el huracán que se desata
entre nosotros dos,
cuando hacemos este amor
mil veces roto,
mil veces vuelto a armar.
Para quedarme bajo el cielo de tus ojos
por siempre,
en nuestro infinito mar.
Se nos rompe cuando lo dejamos olvidado,
y al pasar lo derribamos sin querer.
Se nos hace añicos a nuestros pies.
Y las manos no alcanzan para rearmar las piezas.
Miles de fragmentos dispersos:
de historias , de abrazos, de palabras
de amor, de las hirientes y de besos.
Nos quedamos alli parados sin saber qué hacer.
¿Quién comienza a unir pieza por pieza,
quien se quita de una vez el enojo, la tristeza
para componerlo otra vez?.
¿Quién vuelve los pasos desde donde se fue
a buscar mil excusas para no volver?.
¿A buscar cómo desconocer el camino de ida
que nos llevó andar, toda una vida?.
Y tu generoso amor,
que me ve volar
como una cometa.
Que me suelta el hilo
y me ver ser iracunda,
huraña, loca y poeta.
Que me ve caminar
tras las huellas
de un lugar
donde no estemos
ni tú ni yo.
Donde no haya un amor tantas veces roto
tantas veces vuelto a armar.
Donde no exista una fórmula
que nos permita volverlo
a reinventar.
Por eso siempre vuelvo a ti,
me trae el huracán que se desata
entre nosotros dos,
cuando hacemos este amor
mil veces roto,
mil veces vuelto a armar.
Para quedarme bajo el cielo de tus ojos
por siempre,
en nuestro infinito mar.
Última edición por un moderador: