seso
Poeta asiduo al portal
de: MARES Y ABISMOS
Bajo el océano cesa el bullicio
y llegan donosas musas del hospicio
marino; desovan amor en mi vacío,
su devaneo seduce mi atavío.
Al doñear, sus pálidos rostros se juntan
atrayendo la comunión del cerúleo
Y mientras agonizo flagelado por el silueteo,
Bonancibles y en sublime numen, ellas cantan
Bajo el mar cesa el latido del mundo.
Me quieren más cuando no escuchan el latir,
cuando baño con la muerte a mi sentido.
¡Ellas me aman más!, porque al lograr sentir
amor a mi cadáver, soy más que humano:
Soy su creador ufano.
y llegan donosas musas del hospicio
marino; desovan amor en mi vacío,
su devaneo seduce mi atavío.
Al doñear, sus pálidos rostros se juntan
atrayendo la comunión del cerúleo
Y mientras agonizo flagelado por el silueteo,
Bonancibles y en sublime numen, ellas cantan
Bajo el mar cesa el latido del mundo.
Me quieren más cuando no escuchan el latir,
cuando baño con la muerte a mi sentido.
¡Ellas me aman más!, porque al lograr sentir
amor a mi cadáver, soy más que humano:
Soy su creador ufano.