Guillermo Beorlegui
Poeta recién llegado
Llegó a ser la triste melodía
con el alma triste de payaso,
aún sufriendo los confusiones
de su corazón viejo y cansado.
Vivió su vida gris de quimeras
colmada de paz y de misterios,
amando el viento de aquellas cumbres
teniendo un sueño sutil e inquieto.
Él era la indulgencia,
y la calma del amor…
Quiso ser una verdad ardiente
creyó poder mezclarse y volar,
que podía convivir con ellos
y aún así poder respirar.
Soñando una caricia
una caricia de amor…
Bajó hasta sus más crueles abismos
intentando poder encontrarse,
su viaje fue solitario y triste.
su cansancio era su propio lastre.
Bajó hasta sus más brutos abismos
buscando la paz que lo salvase,
pero el pozo no tenía fin
su vida quimera, era su cárcel.
Ahí quedó, cansado,
muriendosé de dolor.
Guillermo Beorlegui
con el alma triste de payaso,
aún sufriendo los confusiones
de su corazón viejo y cansado.
Vivió su vida gris de quimeras
colmada de paz y de misterios,
amando el viento de aquellas cumbres
teniendo un sueño sutil e inquieto.
Él era la indulgencia,
y la calma del amor…
Quiso ser una verdad ardiente
creyó poder mezclarse y volar,
que podía convivir con ellos
y aún así poder respirar.
Soñando una caricia
una caricia de amor…
Bajó hasta sus más crueles abismos
intentando poder encontrarse,
su viaje fue solitario y triste.
su cansancio era su propio lastre.
Bajó hasta sus más brutos abismos
buscando la paz que lo salvase,
pero el pozo no tenía fin
su vida quimera, era su cárcel.
Ahí quedó, cansado,
muriendosé de dolor.
Guillermo Beorlegui