Yo ya soy jubilado amigo mío, me dediqué a las telecomunicaciones como asesor de ventas varias décadas. Siempre poeta, desde niño. Me atrapaba la evocación, el poema. ¿Cómo escribir yendo en el transporte citadino: en el camión, en el trolebús, en el metro apretujado entre la gente a veces o en pleno movimiento? Doblé una hoja carta a la mitad, a la mitad, otra vez: 16 hojitas, ocho por lado. "Ahí debe caber un poema". Ahí está uno, viene otro, 16. Así una y otra y otra vez. Reto: en esa pequeña hojita debe caber un poema, una idea completa y circular. Y así yo escribo en lo más conciso que puedo dar. No digo que es malo extenderse, no. Un ejemplo: "Él ya en el tren asoma en su ventana, ahí está su amada, va a despedirlo, pues el parte junto a otros a la Guerra ... el tren suena su silbato e iniciará pronto su marcha ... saca sus brazos desesperado la eleva en vilo y extiende un beso, ella llora "¡te amo!" "¡Y yo a ti!" Avanza. La deposita. Ella le grita "¡Te amooo!" El no puede evitar con voz quebrada aún decirle: "¡Volveré, volveré!"... Se marcha.
... El poeta:
¡Te amo como se ama la vida
cuando ya no te pertenece,
cómo en un último beso
en forzado adiós,
clamando eternamente
como un faro
desde el Puerto,
a través de la niebla
hacia el mar de tu recuerdo,
unido sutilmente a ti,
cómo el mar al cielo!
... He ahí mi expresión. Propósito: un poema entendible (el lector común no necesita un diccionario para "dilucidar" qué quiso decir el poeta. Un dulce que gusta. "¡Quiero otro, ahí viene el Poeta!" Aquí está.
... No digo que sea facil, ¡pero se debe intentar una y otra y diez mil veces más cada quien con su estilo y expresividad! Adi el mio. Yo me auto encomio: "¡Todavía no escribes el poema que te distinguirá!"... Tiempo: yo ya no estoy en esta vida, pero mi poema, ¡mi hijo! Les platicará, y cuando les diga quizás les verá llorando de felicidad. Cumplí ya.
Otro abrazo mi querido Alde, ¡ha escribir!...
Anthua62