laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajo la luz de tu abandono,
embriagándome con tu ausencia.
en copa llena de recuerdos idos,
bebo el vino amargo de tu olvido.
Emborrachándome con tus vacíos,
mi boca busca en tu veneno humedecerse
para aturdir mis labios que yacen cerrados,
para ahogar besos, que cruelmente rechazaste.
Bajo la luz de tu abandono.
mareada con el sonido de tu voz,
mis tímpanos atrapan el eco de la misma,
alterando los latidos de mi sufrido corazón.
Bajo la luz de tu abandono.
sedienta mi memoria, desea degustar,
el amargo vino de tu olvido y poder extraviar,
toda remenbranza que pueda de ti almacenar.
Bajo la luz de tu abandono.
trastornadas carcajadas la noche atiende,
tu cobarde partida ha perturbado mi mente,
ebria no asiente que te ha perdido para siempre.
Bajo la luz de tu abandono.
bebida mi mirada, te busca en la agonía de la tarde
deseando que su muerte tu imagen se pueda llevar,
para dejar de verte constantemente en su expirar.
Bajo la luz de tu abandono.
en los caminos de tu indolencia vaga el alma mía
descosiendo sentimientos que la desgarran día a día,
emborrachándome con retazos de una seudo alegría.
embriagándome con tu ausencia.
en copa llena de recuerdos idos,
bebo el vino amargo de tu olvido.
Emborrachándome con tus vacíos,
mi boca busca en tu veneno humedecerse
para aturdir mis labios que yacen cerrados,
para ahogar besos, que cruelmente rechazaste.
Bajo la luz de tu abandono.
mareada con el sonido de tu voz,
mis tímpanos atrapan el eco de la misma,
alterando los latidos de mi sufrido corazón.
Bajo la luz de tu abandono.
sedienta mi memoria, desea degustar,
el amargo vino de tu olvido y poder extraviar,
toda remenbranza que pueda de ti almacenar.
Bajo la luz de tu abandono.
trastornadas carcajadas la noche atiende,
tu cobarde partida ha perturbado mi mente,
ebria no asiente que te ha perdido para siempre.
Bajo la luz de tu abandono.
bebida mi mirada, te busca en la agonía de la tarde
deseando que su muerte tu imagen se pueda llevar,
para dejar de verte constantemente en su expirar.
Bajo la luz de tu abandono.
en los caminos de tu indolencia vaga el alma mía
descosiendo sentimientos que la desgarran día a día,
emborrachándome con retazos de una seudo alegría.