sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajo la luz de un sonido
con el cuerpo bien atado
bajo la lámpara de un beso
en la explotación de un alma
en el huracán del silencio
en el orgasmo de un fantasma
en el acueducto invisible
bajo los tentáculos del sol
en el pueblo solitario
en el mundo distorsionado
en el lavado de un deseo
en el romance de un tiempo
en el cristal de un refranero
en el apocalipsis de un soñador
en el testimonio de un extraterrestre
bajo el lema de un caballero
bajo la península del sol
en el cuerno de un demonio
en el mundo de un navegante
en el tormento de un siglo
la tortura estaba escrita
y caían los intrusos
y salpicaban sus salivas
las glándulas del alma
bajo el icono de un verso
en las tempestades
se destapaba una mascara
bajo el mapa de un año
en la aparición de un santo
ya venían las banderas
bajo el tiempo y sus trompetas
en el tiempo se adueñaba
la orgia de los volcanes
salpicando sus llamas
hacia el ovulo terráqueo
y es así cuando salían
las cúspides de un mundo envalentonado
bajo los rasguños de los momentos
que las tumbas eran hipnóticas
y sus puertas eran de sangre
porque el amor era gótico atado desde su más recordado aniversario.
con el cuerpo bien atado
bajo la lámpara de un beso
en la explotación de un alma
en el huracán del silencio
en el orgasmo de un fantasma
en el acueducto invisible
bajo los tentáculos del sol
en el pueblo solitario
en el mundo distorsionado
en el lavado de un deseo
en el romance de un tiempo
en el cristal de un refranero
en el apocalipsis de un soñador
en el testimonio de un extraterrestre
bajo el lema de un caballero
bajo la península del sol
en el cuerno de un demonio
en el mundo de un navegante
en el tormento de un siglo
la tortura estaba escrita
y caían los intrusos
y salpicaban sus salivas
las glándulas del alma
bajo el icono de un verso
en las tempestades
se destapaba una mascara
bajo el mapa de un año
en la aparición de un santo
ya venían las banderas
bajo el tiempo y sus trompetas
en el tiempo se adueñaba
la orgia de los volcanes
salpicando sus llamas
hacia el ovulo terráqueo
y es así cuando salían
las cúspides de un mundo envalentonado
bajo los rasguños de los momentos
que las tumbas eran hipnóticas
y sus puertas eran de sangre
porque el amor era gótico atado desde su más recordado aniversario.