eenciso
Poeta fiel al portal
Yo, que te amo,
por quien has mojado el rostro,
quien se ha brincado al mundo,
por quien sopla el viento
en tus noches de cruel insomnio. Yo;
Siento ahora, ser la muda montaña
congelada abruptamente por el olvido,
siento tu perdón como un insondable castigo,
tus alegrías junto a mí, marchan mañana
solemnes al recuerdo de una despedida
que duele recibir con una bienvenida.
Ya sin ti, siento el peso de la luna que mira,
ser la expresión frenética de lo inerte,
la danza de la tristeza que el frio respira,
el charco de lluvia como una boca hiriente.
Y siento también, tener nada en el pecho que algo es,
sin ti, estoy vacío con esa nada llenándome
los sucesivos instantes que tejen mi existencia.
por quien has mojado el rostro,
quien se ha brincado al mundo,
por quien sopla el viento
en tus noches de cruel insomnio. Yo;
Siento ahora, ser la muda montaña
congelada abruptamente por el olvido,
siento tu perdón como un insondable castigo,
tus alegrías junto a mí, marchan mañana
solemnes al recuerdo de una despedida
que duele recibir con una bienvenida.
Ya sin ti, siento el peso de la luna que mira,
ser la expresión frenética de lo inerte,
la danza de la tristeza que el frio respira,
el charco de lluvia como una boca hiriente.
Y siento también, tener nada en el pecho que algo es,
sin ti, estoy vacío con esa nada llenándome
los sucesivos instantes que tejen mi existencia.