Raamses
Poeta asiduo al portal
Respiro la no inspiración,
Los deseos son vejados,
Quiero entonces que ardas,
Dejando mi salud sin huracán,
No más sueños con quejas,
Ya basta de adrenalina sin emoción,
Es suficiente ser alguien desapercibido.
El mismo cariño no cambiará,
Sustituyó al oxigeno en lo imprescindible,
Tus lienzos rojizos son hermosos y ancianos,
Yo disecado en la pared no osare tomar vida,
Seguiré teniendo el cariño, seguiré volviendo.
Cuando cupido cae por un batazo en la sien,
Las miradas sólo se limitan a desentenderse,
Los pasos sólo encharcan la sangre, es belleza,
Yo no quiero que te suicides por lo sepultado,
No hay gritos que la desesperación no quiera,
Una bala que diga amor, odia las caricias recibidas.
Se te caen las lágrimas, no hay motivo en la evasión,
Cuando noche a noche el cadáver va dormir,
Preparada para un viaje calcinante de la piel,
Son tormentosas realidades, demasiado dolor,
Mientras te mantengas viva de corazón muerto,
Dispararás el revolver que dirá: no me dejes jamás.
Hemos sido envueltos,
Por un matiz gris de todos los colores,
Expulsándonos afuera del dolido terciopelo,
Donde las cicatrices son abiertas,
Sin atardeceres envueltos con ironía,
Para mareas altas que nos ahogan
Pero nos salvan ahora.
Yo no soy una persona cambiante,
Siempre congelado del pecho hacia dentro,
Vuelto lágrimas al ver tu brillante belleza,
Que es convertida en violencia benigna,
Para dedicarnos unos terremotos
Y saber si lo podemos soportar, si sabemos.
Los viejos columpios dejaron de danzar,
Mancillados por la poca diversión,
Están enterrados donde la soledad se hace belleza,
La primera mirada mata menos para la última,
La distancia regresa el tiempo, persigue recuerdos,
La masacre de los flechazos ha sido hoy, es belleza,
Toda la pasión ahora apunta hacia si mima,
Se ha destripado su intensa constancia,
Dentro de tus sueños está menos muerta, ahorcándote,
Los deseos son pesadillas para lanzar a otros,
Plantando semillas en corazones carnívoros,
Se ha vuelto a llamar a lo sensible, nos disparó.
Yo no vivo de mi dolor,
Lo regalo en todos lados,
Realizo bordados para siempre de él,
Y los lanzo a que marquen el cielo,
Para que tú nunca dejes de verlos y comprendas un infierno ajeno.
Tú nunca te devolverías,
Aún con tus cuerdas vocales rotas,
Vas directo contra mi quiebre,
Soy el fantasma en un lugar como tú,
Aparezco cada vez que necesito amor
Soy un espectro cuando me piden darlo.
La primavera cae por tus labios rotos,
El invierno entonces invade tu rostro,
Te licuaste al amor que te circulaba, es belleza,
Los besos son postales que no llegaron,
Las súplicas un estado pre-desgarrador,
Los intentos del pasado corroen las sonrisas,
Funcionar como lamento permanente no sirve,
Irse a dormir con tanto silencio provoca explosión,
Las fantasías no se siente en cuerpo vegetal,
Lo romántico puede volver con pólvora,
El gatillo tomará al cariño para él,
Un impacto certero no mentirá en su verdad.
Ella le disparó a su reflejo queriendo que fuera yo,
Disparó mil veces sobre sus brazos y yo sentí el daño,
Ella recargo y vació la pólvora sobre su corazón,
Disparó apuntando a su boca y yo entonces no pude hablar,
Ella detono mil veces sus quejas sobre su vacío,
Disparó muchas veces hacia su realidad y yo deje de existir,
Ella disparó una bala de olvido contra mis recuerdos
Y cuando intentó dispararme ya yo había muerto.
Los deseos son vejados,
Quiero entonces que ardas,
Dejando mi salud sin huracán,
No más sueños con quejas,
Ya basta de adrenalina sin emoción,
Es suficiente ser alguien desapercibido.
El mismo cariño no cambiará,
Sustituyó al oxigeno en lo imprescindible,
Tus lienzos rojizos son hermosos y ancianos,
Yo disecado en la pared no osare tomar vida,
Seguiré teniendo el cariño, seguiré volviendo.
Cuando cupido cae por un batazo en la sien,
Las miradas sólo se limitan a desentenderse,
Los pasos sólo encharcan la sangre, es belleza,
Yo no quiero que te suicides por lo sepultado,
No hay gritos que la desesperación no quiera,
Una bala que diga amor, odia las caricias recibidas.
Se te caen las lágrimas, no hay motivo en la evasión,
Cuando noche a noche el cadáver va dormir,
Preparada para un viaje calcinante de la piel,
Son tormentosas realidades, demasiado dolor,
Mientras te mantengas viva de corazón muerto,
Dispararás el revolver que dirá: no me dejes jamás.
Hemos sido envueltos,
Por un matiz gris de todos los colores,
Expulsándonos afuera del dolido terciopelo,
Donde las cicatrices son abiertas,
Sin atardeceres envueltos con ironía,
Para mareas altas que nos ahogan
Pero nos salvan ahora.
Yo no soy una persona cambiante,
Siempre congelado del pecho hacia dentro,
Vuelto lágrimas al ver tu brillante belleza,
Que es convertida en violencia benigna,
Para dedicarnos unos terremotos
Y saber si lo podemos soportar, si sabemos.
Los viejos columpios dejaron de danzar,
Mancillados por la poca diversión,
Están enterrados donde la soledad se hace belleza,
La primera mirada mata menos para la última,
La distancia regresa el tiempo, persigue recuerdos,
La masacre de los flechazos ha sido hoy, es belleza,
Toda la pasión ahora apunta hacia si mima,
Se ha destripado su intensa constancia,
Dentro de tus sueños está menos muerta, ahorcándote,
Los deseos son pesadillas para lanzar a otros,
Plantando semillas en corazones carnívoros,
Se ha vuelto a llamar a lo sensible, nos disparó.
Yo no vivo de mi dolor,
Lo regalo en todos lados,
Realizo bordados para siempre de él,
Y los lanzo a que marquen el cielo,
Para que tú nunca dejes de verlos y comprendas un infierno ajeno.
Tú nunca te devolverías,
Aún con tus cuerdas vocales rotas,
Vas directo contra mi quiebre,
Soy el fantasma en un lugar como tú,
Aparezco cada vez que necesito amor
Soy un espectro cuando me piden darlo.
La primavera cae por tus labios rotos,
El invierno entonces invade tu rostro,
Te licuaste al amor que te circulaba, es belleza,
Los besos son postales que no llegaron,
Las súplicas un estado pre-desgarrador,
Los intentos del pasado corroen las sonrisas,
Funcionar como lamento permanente no sirve,
Irse a dormir con tanto silencio provoca explosión,
Las fantasías no se siente en cuerpo vegetal,
Lo romántico puede volver con pólvora,
El gatillo tomará al cariño para él,
Un impacto certero no mentirá en su verdad.
Ella le disparó a su reflejo queriendo que fuera yo,
Disparó mil veces sobre sus brazos y yo sentí el daño,
Ella recargo y vació la pólvora sobre su corazón,
Disparó apuntando a su boca y yo entonces no pude hablar,
Ella detono mil veces sus quejas sobre su vacío,
Disparó muchas veces hacia su realidad y yo deje de existir,
Ella disparó una bala de olvido contra mis recuerdos
Y cuando intentó dispararme ya yo había muerto.
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