Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Jamás hemos cruzado una mirada
-efectos secundarios-,
de universo a universo,
de fiasco en fiasco, desencantos baratos que definen el viaje
-pasajera de un tren oportunista-
del poeta o del dios desbancado a patadas
-verlo todo de rosa, en el jardín-.
Será mejor que no nos confundamos
-tú sigue con tus joyas, yo con mis chafalladas.
Llevo ya mis poemas en la médula,
no me dés soluciones-,
el amor que intentaste es un juego cohibido,
y tampoco me gusta empezar con ventaja,
mis emociones son zorras en celo.
Y dar palos de ciego es un deporte
-qué te voy a contar de los psicópatas-.
Tú vacíate hablando del cielo y del infierno
-si prefieres la nada, yo te entrego el diploma-,
que mi lengua se larga a hacer puñetas.
-efectos secundarios-,
de universo a universo,
de fiasco en fiasco, desencantos baratos que definen el viaje
-pasajera de un tren oportunista-
del poeta o del dios desbancado a patadas
-verlo todo de rosa, en el jardín-.
Será mejor que no nos confundamos
-tú sigue con tus joyas, yo con mis chafalladas.
Llevo ya mis poemas en la médula,
no me dés soluciones-,
el amor que intentaste es un juego cohibido,
y tampoco me gusta empezar con ventaja,
mis emociones son zorras en celo.
Y dar palos de ciego es un deporte
-qué te voy a contar de los psicópatas-.
Tú vacíate hablando del cielo y del infierno
-si prefieres la nada, yo te entrego el diploma-,
que mi lengua se larga a hacer puñetas.