La pupila del ahora enfurecida de blanco
remanso que respira en la terquedad de algún Parral, en la estela, verdad de la presencia, se ensaya su aromar.
La vereda pequeña es frescura descarada, página aérea
simiente premdifa al horizonte.
El rumor de los vecinos en la plaza es aire enredo
aventura popular o suerte de juego.
Estamos en un delirio de banco de plaza
traslúcida impronta que atesora la pupila del necesario comulgar.
remanso que respira en la terquedad de algún Parral, en la estela, verdad de la presencia, se ensaya su aromar.
La vereda pequeña es frescura descarada, página aérea
simiente premdifa al horizonte.
El rumor de los vecinos en la plaza es aire enredo
aventura popular o suerte de juego.
Estamos en un delirio de banco de plaza
traslúcida impronta que atesora la pupila del necesario comulgar.