Ziler
Poeta recién llegado
Enumero las adicciones que manejan mi mano, desde un humo desgastante hasta un lápiz que se gasta con cada verso que te escribo. Después de años me volví adicto a tu nostalgia, que cada silencio que dejas lo aprovecho para revivir tu imagen con pluma y papel.
Desvanezco cada vestigio que se parezca mínimamente a ti y lo transformo en suspiros de tinta. Rescato tu esencia del olvido continuo o de un sueño eterno que se vuelven pesadillas realistas con cada puesta del sol.
Se asoma otro año más que no escucho tus latidos y se quedaron mudos tus poemas en los dedos de la muerte.
Ya la lluvia me anuncia que debo seguir mi camino de pésames olvidados y de fríos melancólicos que se apoderan de mi alma abrazando una inevitable soledad.
Lentamente, me alejo de tu epitafio maldito que lo llevo tatuado como una cicatriz de guerra. Las gotas acarician el presagio de tu olvido,mientras te dejo estas amargas palabras que siempre decoran tu lápida con barro y poesía.
Desvanezco cada vestigio que se parezca mínimamente a ti y lo transformo en suspiros de tinta. Rescato tu esencia del olvido continuo o de un sueño eterno que se vuelven pesadillas realistas con cada puesta del sol.
Se asoma otro año más que no escucho tus latidos y se quedaron mudos tus poemas en los dedos de la muerte.
Ya la lluvia me anuncia que debo seguir mi camino de pésames olvidados y de fríos melancólicos que se apoderan de mi alma abrazando una inevitable soledad.
Lentamente, me alejo de tu epitafio maldito que lo llevo tatuado como una cicatriz de guerra. Las gotas acarician el presagio de tu olvido,mientras te dejo estas amargas palabras que siempre decoran tu lápida con barro y poesía.